3. El estado del conductor
Estado físico y psicológico del conductor
Para conducir con seguridad hace falta estar en buenas condiciones físicas y psicológicas. La vista es la principal fuente de información: a través de los ojos percibimos el estado de la carretera, las señales, la distancia con otros vehículos y su velocidad. El estado de ánimo también influye, ya que una discusión o una mala noticia pueden hacerte perder la concentración. Y el tiempo de reacción —lo que tardas en responder a algo que ves u oyes, normalmente entre medio segundo y un segundo— se alarga con el cansancio, la edad, las enfermedades, el alcohol o las drogas, entre otros factores.
La fatiga
La fatiga es uno de los principales riesgos en carretera. Puede ser física, si notas cansancio en el cuerpo, o psicológica, si te cuesta concentrarte. Influyen el estado de la carretera, el vehículo (calor excesivo, ruido, mala postura) y el propio conductor, sobre todo conducir muchas horas seguidas. Avisan de la fatiga señales como la dificultad para concentrarte, los ojos pesados, la sensación de los brazos dormidos o los movimientos más lentos; en cuanto aparezcan, hay que parar.


Señales de fatiga al volante
La somnolencia
La somnolencia es la sensación de cansancio, pesadez y sueño que aparece antes de dormirse del todo, y no hace falta llegar a dormirse para provocar un accidente. Puede deberse a dormir menos de lo habitual, cambiar de horario, conducir por carreteras con poco tráfico o hacerlo de madrugada o después de comer. Sus síntomas incluyen bostezar, ver borroso, salirte del carril o no fijarte en las señales. Para evitar la fatiga y la somnolencia, para el vehículo en un lugar seguro en cuanto notes los primeros síntomas y descansa 20-30 minutos cada dos horas o cada 200 km, aunque no sientas nada todavía.


Conducir con sueño

Efectos: reacción más lenta

Efectos: irritabilidad
El alcohol
Beber alcohol antes de conducir es muy peligroso, incluso en poca cantidad, porque afecta sobre todo al cerebro y a la vista. La tasa de alcoholemia mide la cantidad de alcohol en la sangre (en gramos por litro) o en el aire que expulsas al respirar (en miligramos por litro). El límite permitido es más estricto para quienes llevan menos de dos años con el permiso o conducen vehículos de más de 9 plazas, de mercancías de más de 3.500 kg, con menores, en servicios de urgencia o con cargas peligrosas: 0,15 mg/l en aire o 0,3 g/l en sangre. Para el resto de conductores, el límite es 0,25 mg/l en aire o 0,5 g/l en sangre. Aun así, la única tasa realmente segura es 0,0.

| Tipo de conductor o vehículo | Tasa máxima permitida |
|---|---|
| Permiso de menos de 2 años, +9 plazas, mercancías +3.500 kg, menores, urgencias, cargas peligrosas | 0,15 mg/l en aire · 0,3 g/l en sangre |
| Resto de conductores | 0,25 mg/l en aire · 0,5 g/l en sangre |

El alcohol es causa de muchos accidentes

Punto de verificación de alcoholemia
¿Qué hace que el alcohol te afecte más?
El alcohol no afecta igual a todo el mundo. Cuanto más bebes, mayor es la tasa; afecta más a las personas delgadas, a las mujeres, a los menores de 18 años y a los mayores de 65. La tasa de alcoholemia es más alta una hora después de beber, y baja muy despacio a partir de ahí, por lo que dormir pocas horas no elimina el alcohol. Bebidas como la ginebra o el whisky, y mezclar alcohol con tónica o refrescos, hacen que llegue más rápido a la sangre que el vino o la cerveza; beber deprisa o sin comer también aumenta el efecto. Mientras conduces, el alcohol te da una falsa sensación de seguridad, te hace calcular peor las distancias, ver peor las señales, deslumbrarte más y reaccionar más despacio.


Circunstancias personales que aumentan el efecto
Otras drogas
Consumir drogas antes de conducir está prohibido, y una de cada diez personas que mueren en accidente de tráfico había consumido alguna. Solo se permite conducir tras tomar medicación recetada por un médico que no afecte a la conducción. Cada droga produce efectos distintos, pero todas aumentan el riesgo de accidente.
| Droga | Principales riesgos al conducir |
|---|---|
| Cannabis | Ver el entorno distinto, calcular mal las distancias, perder concentración, dormirse |
Cocaína | Comportamiento impulsivo o agresivo, pérdida de la sensación de peligro |
Éxtasis | Alucinaciones, sensibilidad a la luz, ansiedad o depresión |
LSD | Alucinaciones, reacciones agresivas, ansiedad o pánico |
Anfetaminas | Impulsividad, poca sensación de peligro, fatiga repentina al pasar el efecto |
Pruebas de detección y consecuencias
Deben hacerse la prueba de alcohol o drogas quienes sufren un accidente, muestran síntomas de haber consumido, son denunciados por otra infracción o pasan por un control preventivo; también los peatones cuyo comportamiento pueda provocar un accidente. Negarse a hacerla también está sancionado. La prueba de alcohol se hace soplando en un dispositivo; la de drogas, con una muestra de saliva; si no estás de acuerdo con el resultado, puedes pedir un análisis de sangre. Si da positivo, se considera una falta muy grave: multa, pérdida de entre 4 y 6 puntos, posible retirada del permiso durante un tiempo y hasta la cárcel si se ha puesto en peligro la vida de alguien. El agente puede impedir que sigas conduciendo y dejar el vehículo inmovilizado.


Prueba de alcohol: soplar en el dispositivo

Prueba de drogas: muestra de saliva

Si no estás de acuerdo: análisis de sangre

Resultado del etilómetro

Consecuencias: multa, puntos o cárcel
Enfermedades y medicamentos
Algunas enfermedades y medicamentos reducen la capacidad para conducir con seguridad, así que conviene preguntar siempre al médico o acudir a un Centro Médico de Reconocimiento de Conductores. Con una enfermedad crónica es importante conocerla bien, saber cómo actúa la medicación, no abandonar el tratamiento sin autorización médica y evitar conducir si te encuentras mal o has bebido alcohol mientras la tomas.

| Enfermedad | Consejos para conducir |
|---|---|
Alergia respiratoria | Ventanillas cerradas, no mezclar alcohol con medicamentos, usar gafas de sol |
Estrés | No conducir en fases de más estrés ni con medicación que lo trate |
Depresión | Tomar solo la medicación recetada, no conducir en los periodos más difíciles |

Medicamentos y capacidad de conducción

Lee siempre el prospecto
Alimentación y ropa adecuada
Comer mucho o alimentos pesados antes de conducir da sueño y fatiga; comer muy poco puede provocar mareos. Es mejor hacer varias comidas ligeras que una fuerte, esperar unos 15-20 minutos después de comer antes de ponerte al volante, y beber agua para mantenerte hidratado. La ropa debe ser cómoda: evita prendas muy ajustadas, quítate el abrigo antes de conducir, y usa calzado ligero (nada de tacones, chanclas o suelas muy gruesas). En moto, al no haber carrocería que te proteja, es especialmente importante llevar traje de piel ajustado, guantes con protección, botas que sujeten el tobillo y ropa de colores llamativos.


Calzado cómodo y ligero

Equipo adecuado en moto

Guantes con protección

Botas que sujeten el tobillo
Distracciones: móvil, tabaco y GPS
Una distracción ocurre cuando prestas atención a algo que no tiene que ver con la conducción, dentro o fuera del vehículo. Son más frecuentes entre los 18-25 años y los mayores de 70, en verano, los fines de semana, en carretera y con varios pasajeros en el coche. Fumar duplica el riesgo de accidente, porque ocupa una mano, resta atención y empeora la calidad del aire. El uso del móvil multiplica el riesgo por cuatro: en España está prohibido usarlo mientras conduces, y aunque el manos libres es legal, también distrae porque divide tu atención entre la conversación y la carretera. El navegador GPS es una ayuda útil, pero debe programarse antes de arrancar, fijarse bien para que no se mueva, colocarse donde se vea sin apartar la vista de la vía y sin tapar la zona de apertura de los airbags.


Fumar duplica el riesgo de accidente

El móvil multiplica el riesgo por 4

Los peatones con móvil también se distraen

Programa el GPS antes de arrancar

Colócalo donde lo veas sin apartar la vista






